Prueba de enlaces
"Estábamos de aniversario en el trabajo y como parte de las actividades programadas tuvimos una fiesta de gala para todos y cada uno de los trabajadores en un conocido chifa de la ciudad.
El tono estaba simpático pero solo duro hasta la media noche.
La gente estaba empilada y decidimos seguirla en otro lado, aunque varios plantearon ir donde las escorts amorosas. Nos fuimos a una discoteca en la Marina y poco a poco la gente se fue retirando.
Cuando estaba a punto de asimismo pegar la retirada me di cuenta que los únicos que quedaban en el sitio eran exactamente los mismos compañeros que planteaban hacerles una visita a las escorts amorosas , de esta forma es que decidí no despegarme de ellos y ver como acababa la noche. Uno de los cuatro compañeros que quedaban hacia unas llamadas telefonicas y de súbito nos dice “las chicas nos están esperando”.
Me preguntaron si me animaba a una expedición de escorts amorosas y les dije “bueno, total no tengo sueño”.
Llegamos a un hostal llamado “La posada del Inca” en pleno centro de Lima y con mucho parroquiano dando vueltas por el lugar. Llegamos, pagamos la entrada que estaba en cinco soles y al entrar hallamos hartos pajeros de todas las edades que más parecía la oficina del jefe en días de pago.
Todos en ese sitio se conocían y las escorts cariñosas estaban más que bonitas.
Me puse a ver cuarto por cuarto a las chicas hasta que atrajo mi mirada una flaquita trigueña con el pelo rizado y con cuerpito atractivo ."

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